¿Es bueno consultar el tarot?
Sí, consultar al Tarot tiene múltiples beneficios. Para responder bien a esta pregunta tengo que contarte cómo lo veo yo, porque mi respuesta nace de una forma muy concreta de entender para qué sirve el oráculo.
Llevo décadas trabajando con él y lo que te voy a contar no pretende ser o parecer doctrina ni verdad universal: es lo que he concluido a partir de lo que he visto y vivido. Y estoy abierta a revisar mis conclusiones siempre.
Destino y camino: cómo entiendo el tarot
Hay dos planos que, desde mi experiencia, conviene distinguir: destino y camino.
El destino es el propósito de algo. Está escrito. No todo lo tiene: muchas relaciones, trabajos o etapas son solo tránsito, un paso más en la vida sin un propósito cerrado detrás. Pero cuando algo sí tiene destino, se cumple aunque intentes maniobrar.
El camino es todo lo que depende de ti. Las decisiones, las acciones, cómo gestionas lo que tienes delante.
Por qué creo que existen el destino y el camino
Además de tarotista y astróloga, soy médium. No es algo que traiga a una consulta habitual, pero quiero compartir una experiencia impactante que marcó mucho mi forma de ver todo esto.
Hace bastantes años, en una conexión con el mundo espiritual, llegó un mensaje sobre el padre de un amigo: que moriría por un coche. Además, pese a que intentamos cambiar de tema, fueron muy insistentes con esto. Mi amigo lo interpretó en clave de camino -algo que podemos cambiar-: su padre estaba empezando a tener demencia y usaba el coche cada día para ir a su finca, así que decidió quitarle el carné. Meses después, yendo hacia esa misma finca en una moto, en medio de una rotonda tuvo una especie de desconexión y un coche lo atropelló.
Hubo una acción sobre el camino que tenía toda la lógica del mundo. Y hubo un destino que se cumplió de otra forma.
Esta experiencia, y muchas otras a lo largo de los años, es lo que me ha llevado a distinguir con tanta claridad estos dos planos. Y también lo que me hace pensar que consultar tiene sentido, pero que entender qué tipo de respuesta estás recibiendo importa más de lo que parece.
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¿Puede el tarot mostrar un destino que no puedes evitar?
Te pongo un ejemplo mucho más cotidiano, y con final feliz. Hace también bastantes años me fui de vacaciones con una amiga y nuestros hijos, y con el tarot salió que el viaje iba a ser guay y nos lo íbamos a pasar bien pero que íbamos a tener un retraso significativo en el viaje.
Como salíamos pronto por la mañana, la noche anterior ya estaba yo cerca de la estación de Sants para asegurarme de no ser yo la causa del retraso. A la ida no hubo ningún problema. A la vuelta nos quedamos clavadas nueve horas.
El destino se cumplió. Solo que no en el momento ni de la forma que yo había anticipado al intentar evitarlo.
Beneficios de conocer el destino antes de que ocurra
Conocer el destino no evita lo que va a pasar. Pero sí cambia completamente cómo lo vives.
Por ejemplo, si estás en medio de una ruptura y sabes que esa relación no tenía un futuro largo, que su función era despertar algo en ti (amor propio, una carencia que arrastrabas, lo que sea), el dolor no desaparece. Pero deja de ser un dolor sin rumbo. Pasas de "esto me duele y no entiendo nada" a "esto duele, y este dolor me lleva a algo". Esa dirección, aunque sea solo mental al principio, hace que la tormenta pase antes. Deja de tener sentido estirarlo todo, dejar la puerta abierta, seguir dándole vueltas. Cuando sabes hacia dónde va, el bucle se interrumpe.
Y hay algo más que pasa cuando algo estaba escrito y se cumple: si es una alegría, es una alegría. Pero si es un golpe, saber que estaba escrito te quita la culpa. El "¿qué hice mal?", el "¿y si hubiera hecho tal cosa?". Esa rumiación alarga el sufrimiento muchísimo más que el golpe en sí. Saber que algo estaba escrito te permite decir "esto no es por algo que hice o dejé de hacer", y eso, en medio de un duelo, es un alivio real.
Consultar el tarot para comprender el pasado
Una de las cosas para las que funciona bien el tarot, y que menos se menciona, es entender lo que ya pasó.
Imagina que tu pareja te ha dejado y, encima, te ha puesto los cuernos. Consultas y el tarot te muestra que hubo varios momentos en los que él te reclamó atención y tú lo interpretaste como un reclamo menor. No te digo que vayas a culparte por eso. Te digo que entenderlo cambia el relato: el otro deja de ser alguien que "te ha hecho algo" y se convierte en alguien con sus propias limitaciones y necesidades, igual que tú. Y eso, si puedes recibirlo sin ponerte a la defensiva, te deja algo concreto con lo que trabajar: no dar por sentado que lo que el otro reclama es menor solo porque a ti te lo parezca.
El tarot ayuda mucho a ese tipo de revisión. Aunque requiere cierta disposición a mirarte sin que todo se sienta como un señalamiento. De hecho, cuando lo que una persona busca es comprender a fondo por qué repite ciertos patrones o reacciones, la terapia regresiva suele ser una herramienta más potente. El tarot señala la dinámica; la regresión permite entrar en ella y trabajarla desde dentro.
Tarot o hablar con una amiga: diferencias importantes
Cuando estás mal, lo normal es necesitar hablarlo. Pero una amiga y una consulta no cubren la misma función, y confundirlas lleva a pedirle a cada una lo que no puede darte.
Una amiga te acompaña emocionalmente. Eso tiene un valor enorme y no hay oráculo que lo reemplace. Una consulta busca información: qué hay detrás de lo que estás viviendo, hacia dónde va, qué puedes hacer con ello. Son cosas distintas.
Y cuando le pides información a alguien cercano, casi siempre viene mezclada con su opinión sobre lo que tú deberías sentir o hacer. "Con lo que tú vales, cómo te pones así por esto." "Esto no es para tanto." o "No le des más vueltas.". No porque sean malas personas, sino porque es muy difícil escuchar sin proyectar. El oráculo no tiene ego puesto en tu decisión. Da lo que hay, no lo que cree que necesitas escuchar.
Qué información puede darte una consulta de tarot
El tarot no te va a ayudar a evitar lo que no puedes evitar ni a cambiar lo que no puedes cambiar. Pero sí hace algo que sirve igual o más: cuando lo que tienes delante es tránsito, te ayuda a no perderlo. A ver las oportunidades, los aprendizajes, las facilidades que ese momento trae y que sin una mirada externa pasarían desapercibidas.
Y cuando lo que tienes delante es destino, te ayuda a asumirlo, comprenderlo y estar en paz con ello. No a luchar contra algo que ya está escrito, sino a transitarlo con menos desgaste y más dignidad y claridad sobre por qué está pasando.
Otro ejemplo que ilustra los beneficios de consultar al tarot: una clienta estuvo recibiendo información durante años sobre cuándo sería el momento de traspasar su negocio y retirarse. Traspasó (muy bien traspasado) unos meses antes del covid. No porque nadie le dijera que vendría una pandemia, sino porque el camino estaba claro y ella supo escucharlo.
Entonces, ¿es bueno consultar el tarot?
Sí, cuando lo que buscas es información y estás dispuesta a recibirla aunque no sea lo que esperabas. Te ayuda a entender qué tienes delante: qué puedes trabajar, qué puedes anticipar, qué simplemente tienes que transitar. Y cuando toca transitar algo difícil, saber hacia dónde vas, aunque duela, es mucho mejor que no saberlo.
¿Quieres aprender a preguntar bien?
No basta con tener una duda, la forma en la que consultas a las cartas marca la diferencia en las respuestas que vas a obtener. Te lo explico todo en mi guía.
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