Para qué sirve consultar al Tarot
El Tarot es una herramienta de conocimiento que funciona según tu intención al usarla.
Cada persona recibe lo que puede según sus propias condiciones.
Quien consulta buscando respuestas rápidas a preguntas superficiales obtendrá respuestas superficiales. Quien consulta para comprender procesos, tomar decisiones con claridad o entenderse mejor recibirá exactamente eso: comprensión, claridad y autoconocimiento.
A menudo el Tarot se infravalora porque falta información clara sobre cómo funciona y para qué sirve realmente cada tipo de consulta.
Tarot predictivo: ver lo que viene
El Tarot predice. Sí, así de claro.
Hay quien afirma que las cartas solo sirven para reflexionar o como herramienta terapéutica, que no pueden predecir el futuro. Eso lo dicen quienes manipulan el uso del Tarot para justificar que no saben leerlo bien. Es como si yo dijera que sé usar la motosierra porque la uso como tope de puerta. Técnicamente le doy uso y funciona, ¿verdad? Pero ese no es su uso real.
El Tarot predice con exactitud cuando quien lo lee sabe lo que hace.
Para muestra, un botón.
Las lecturas predictivas, además de para saber qué sucederá, sirven para posicionarte: saber si estás al principio de la situación, en pleno meollo o en la recta final. Si vienen facilidades o toca prepararse para dificultades.
Qué utilidad tiene conocer el futuro
Como dice una clienta mía: «No es lo mismo una hostia con manos que sin manos».
Conocer eventos futuros te permite tomar mejores decisiones y hacerte a la idea para gestionar lo que viene con más serenidad, entenderlo mejor y saber que es algo que llega, cambiará cosas y después se irá.
Tengo el caso de una empresaria a la que advertí con varios años de antelación que en determinado año su negocio se vendría abajo. Ahorró más de lo habitual, vendió todo y se prejubiló meses antes. Llegó la fecha, nos confinaron todos por el covid y el que había sido su negocio cerró definitivamente.
También está el caso opuesto. Una clienta con una empresa de cuidado de personas mayores. Meses antes del covid, las cartas le indicaron que venían cambios y que tenía que adaptarse e innovar sin esperar a ver qué hacía su sector. Lo hizo. Le salió muy bien.
Las predicciones tampoco son siempre negativas. Saber que un evento positivo está en ciernes a veces requiere más preparación que uno negativo. Mucha gente desaprovecha oportunidades y le dice «no» a lo bueno por miedo, por sentir que no se lo merece o por pura incredulidad.
Tarot electivo: entender tus opciones
La consulta electiva es cuando quieres conocer tus opciones antes de decidir. «Si hago esto, pasa esto. Si hago aquello, pasa lo otro».
Encontrarte ante un dilema te lleva inevitablemente a toparte con contradicciones internas.
Recuerdo una chica que tenía dudas sobre si alquilar un piso que le recomendaba alguien cercano. Las condiciones parecían estupendas. A mí, cuando me lo contó, me lo pareció. A ella también. Pero las cartas le aconsejaron rechazar la oferta.
Le expliqué los problemas ocultos que venían con esa oferta y, aunque la tentaron varias veces más, en esos intentos pudo comprobar que lo que habíamos comentado iba sacando la patita.
Desde la lógica mental, rechazar esa opción no tenía sentido. Pero con el desarrollo de las circunstancias ella entendió que no era su mejor camino.
Lo mejor del tarot electivo es que puede conectar a la persona con una parte de sí misma que sí sabe qué le conviene, superando las barreras que imponen las apariencias y el razonamiento lógico.
Tarot terapéutico: reorientar tu perspectiva
Hay personas que necesitan apoyo para reenfocar su perspectiva de la vida y acuden al Tarot para hacerlo.
Consultar el Tarot con este propósito tiene múltiples beneficios:
- Te ayuda a localizar el verdadero problema o dificultad
- Te acompaña hacia una dirección más amable contigo misma
- Te enseña a vivir de forma más plena y libre, con mayor bienestar
Muy a menudo veo en consulta a personas que describen sus problemas de forma muy compleja, elaborada y enfocada hacia lo externo.
Rara vez el Tarot complica las cosas tanto como las complicamos nosotros con nuestro limitado entendimiento. El Tarot las simplifica.
Lo transforma en algo que depende de tu voluntad, de tu capacidad de acción. Te da opciones de cambiarlo porque te ayuda a entenderte y entenderlo.
El Tarot funciona como una brújula que siempre señala cómo avanzar hacia un estado de mayor armonía interna y, por tanto, externa.
Tarot como herramienta de autoconocimiento
El tarot refleja la realidad objetiva y subjetiva de un individuo.
Necesitamos ese reflejo porque nos cuesta aceptar que no somos lo que nuestra educación nos dijo que teníamos que ser.
Cuesta admitir que hacemos daño o podemos herir. Cuesta igual admitir que algo se nos da bien o reconocer nuestro propio valor.
Dejar de competir con la imagen que nuestra mente proyecta como «ideal» es complicado. Nos han enseñado que somos o podemos ser inadecuados.
Mucha gente va por la vida en piloto automático. Respira frente a una pantalla, respira durante sus rutinas sin estar realmente presente, o se pasa la vida en su imaginación creando expectativas o arreglando problemas que todavía no existen.
El Tarot puede animarte a reconocerte tal cual eres y admitirte así. Puede invitarte a hacerte preguntas o alcanzar respuestas diferentes a las que has encontrado hasta ahora.
Cuándo te conviene consultar
Consultar el Tarot te ayuda cuando necesitas:
- Saber qué va a pasar: en relaciones, trabajo, decisiones importantes, cambios vitales
- Entender tus opciones: qué camino tomar, qué consecuencias tendrá cada decisión, qué te conviene más
- Claridad sobre tu situación: qué está pasando realmente, por qué sucede, qué significa
- Reorientar tu vida: localizar problemas reales, encontrar soluciones, ver las cosas desde otro ángulo
- Conocerte mejor: entender tus patrones, aceptarte, crecer como persona
Dicho de otro modo: qué es una consulta de Tarot depende de lo que necesites en ese momento. Puede ser guía, predicción, consejo, comprensión o una combinación de varias cosas.
Lo que está claro es que el Tarot funciona cuando lo usas bien y consultas con quien sabe leerlo. A buen entendedor, pocas palabras bastan.