La consulta de Tarot que me superó
Una vez mentí deliberadamente en una consulta de Tarot. Te cuento por qué.
Tenía yo 21 o 22 años cuando a la 1 de la mañana recibí una llamada. Era la primera de ese turno. La mujer me hablaba haciendo grandes aspiraciones entre sílabas, se ahogaba hablándome.
Me explicó que estaba en el hospital, terminal por un cáncer de pulmón. Que ella era viuda. Que tanto su marido como ella eran hijos únicos... y que tenía dos hijos.
Ella quería saber si encontraría a un primo lejano para que se hiciera cargo de sus hijos antes de morir, que le daba miedo que servicios sociales los separara (no recuerdo qué edad tenían los críos, pero era algo así como 2 y 6 años).
Con las cartas me salió que no lo iba a encontrar. Insistí varias veces, no quería que saliera eso, pero en la tercera o cuarta tirada entendí que daba igual cómo lo mirara, la respuesta era siempre la misma.
Hoy, con 40 años y toda la experiencia que he acumulado desde entonces, creo que habría sabido encontrar una forma de decirle la verdad sin dejarla sola ante una respuesta así. Ya no "quiero" que me salga esto o aquello con las cartas. Lo que pretendo siempre es ser lo más neutral posible, para no interferir en la respuesta y que esta llegue a mis clientas tan fiel a la realidad como sea posible.
Pero en aquel momento no supe manejarlo, me superó la consulta y no entendí que decirle la verdad pudiera ayudarle en algo, así que le dije que sí encontraría a su primo lejano, que si no era poco antes de morir, sería poco después, que estuviera tranquila.
Y, ahí, acabó mi turno de aquella noche. Y también el siguiente.
No volví a saber nada más de ella, aunque su consulta me ha acompañado desde entonces, forma parte de mi historia profesional.
No podía no estar aquí.